Preguntas frecuentes
Lo que todo propietario pregunta. Sin letra pequeña
Administramos propiedades en San Andrés, Barranquilla y Bogotá. Trabajamos con un número limitado de propiedades por plaza para poder sostener el nivel de gestión que prometemos. Los cursos y la auditoría 1:1, en cambio, son remotos y no tienen restricción geográfica: los tomamos con propietarios de cualquier país, en español o en inglés.
En Colombia la administración profesional de rentas cortas suele costar entre el 15% y el 30% de los ingresos brutos. En Habiance no publicamos una tabla de porcentajes, porque el precio depende del mercado, el número de unidades y el nivel de servicio de cada propiedad. Por eso empezamos con un diagnóstico gratuito y, a partir de ahí, armamos una propuesta y una tarifa a la medida. Sin cuotas fijas ni permanencia.
Un co-anfitrión ejecuta la operación: check-in, aseo, mensajes. Un operador de revenue management decide la estrategia: precios dinámicos, mezcla de canales, ventana de reserva y estadía mínima. El co-anfitrión te ahorra tiempo; el revenue management te sube el RevPAR. Habiance hace lo segundo y coordina lo primero.
No, y esa es la diferencia. En Colombia casi toda la administración de rentas cortas gira alrededor de Airbnb. Nosotros operamos también Booking.com, que es el canal que la mayoría de propietarios colombianos tiene abandonado o mal configurado. Depender de una sola plataforma es el riesgo estructural más caro del negocio.
No. Tú sigues siendo el propietario y decides las reglas de la casa, los bloqueos de calendario y el posicionamiento del inmueble. Nosotros manejamos precios, canales y comercialización, y te entregamos un informe mensual con ocupación, ADR, RevPAR y porcentaje de reserva directa. Ves exactamente los mismos datos que nosotros.
Sí, sin costo ni penalización. Solo necesitamos aviso con antelación razonable para no bloquear fechas ya comercializadas. Lo ideal es definir los bloqueos previsibles al inicio de cada temporada: mientras antes se conozcan, mejor se puede optimizar el precio del resto del calendario.
Los primeros cambios de visibilidad en las plataformas se notan entre 4 y 8 semanas: es lo que tardan en recalcular el rendimiento de un anuncio reoptimizado. El impacto real en RevPAR se mide sobre un ciclo completo de temporada. La reserva directa es más lenta: entre 6 y 12 meses para llegar a un porcentaje significativo.
Se respetan todas. Asumimos la comunicación con esos huéspedes desde el primer día, bajo las condiciones pactadas originalmente. Cancelar reservas confirmadas es la penalización más severa que aplican tanto Booking.com como Airbnb en su algoritmo de posicionamiento, así que nunca es una opción.
La auditoría es un diagnóstico puntual: revisamos tu anuncio, tus fotos, tu descripción, tu estructura de precios y tu dependencia de canal, y te entregamos un informe con recomendaciones priorizadas por impacto. La administración es ejecución continua. Muchos propietarios empiezan por la auditoría para entender su situación real antes de decidir si delegan.
Sí. Son productos completamente remotos, sin restricción geográfica, y se dictan en español o en inglés según prefieras. La administración de propiedades sí es solo Colombia, porque requiere presencia y coordinación local que no se puede improvisar a distancia.
Sí, cumpliendo tres condiciones: que el reglamento de propiedad horizontal lo permita expresamente, estar inscrito en el Registro Nacional de Turismo (RNT) —trámite gratuito y virtual ante Confecámaras— y cumplir las obligaciones fiscales ante la DIAN. Si alquilas por menos de 30 días en plataformas, legalmente eres prestador de servicios turísticos.
El trámite es virtual y gratuito en la plataforma de Confecámaras. Necesitas matrícula en Cámara de Comercio con actividad turística y RUT actualizado; al registrar seleccionas "Inmueble" y la categoría "Apartamentos turísticos". El RNT tiene vigencia de un año y se renueva en los tres primeros meses de cada año. Después vienen la TRA y el registro de huéspedes en el SIRE.
Además del RNT, San Andrés, Providencia y Santa Catalina exigen un permiso previo de la Secretaría de Turismo departamental, que debe tramitarse antes de registrarse en el RNT. Es un requisito específico del archipiélago que no aplica en el resto del país y que sorprende a la mayoría de propietarios que llegan desde el continente.
Airbnb cobra alrededor de un 3% al anfitrión en su modelo compartido, o entre 14% y 16% en el modelo de tarifa única. Booking.com se mueve habitualmente entre el 14% y el 25% según el país, el tipo de propiedad y los programas que actives, como Genius. La comisión nominal engaña: lo que importa es el ingreso neto por noche reservada.
Depende del perfil de huésped, no de la plataforma. Booking concentra más viajero internacional, corporativo y de reserva tardía. Airbnb domina en ocio y grupos. Ninguna exige exclusividad, así que la respuesta correcta casi siempre es estar en ambas —con un channel manager que evite sobreventas— y operar cada una con precios y descripciones propias.
El RevPAR es el ingreso por unidad disponible: tarifa media (ADR) multiplicada por ocupación. Importa más que la ocupación sola porque un 95% de ocupación con precios hundidos genera menos ingreso —y más desgaste, más aseos y más riesgo— que un 70% bien tarifado. La ocupación es una métrica de vanidad; el RevPAR es la de negocio.
Lo necesitas desde que estás en más de una plataforma. Sin él, sincronizar calendarios a mano provoca sobreventas, y una sobreventa te obliga a cancelar — que es justamente lo que más castiga el algoritmo de Booking.com. A partir de dos canales, el channel manager deja de ser una herramienta y pasa a ser un seguro.
Entre un 15% y un 25% del valor de cada reserva, que es lo que se lleva la plataforma. Pero el ahorro no es lo más valioso: en una reserva directa te quedas con el dato del huésped. Ese dato es lo que te permite remarketing, repetición y ofertas propias sin volver a pagar por el mismo cliente.
Cambiando de segmento antes que de precio. Funciona atacar públicos sin restricción de calendario —nómadas digitales, viajero sénior, estadías medias, corporativo—, ajustar la estadía mínima y usar descuentos progresivos por duración en vez de recortes lineales de tarifa. Bajar el ADR de forma indiscriminada daña tu posicionamiento de precio para la siguiente temporada alta.
En Colombia las rentas cortas generan entre un 25% y un 40% más de rentabilidad que el arriendo tradicional, según Bancolombia, y representan entre el 16% y el 18% de los alojamientos. Pero traen costos que el arriendo fijo no tiene: aseos, servicios, mantenimiento, reposición y estacionalidad. La comparación honesta se hace sobre ingreso neto anual, no sobre tarifa por noche.
¿No encontraste tu pregunta? Agenda un diagnóstico gratuito.